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El Tribunal de Cuentas aprecia que el grado de cumplimiento de las recomendaciones sobre altos cargos y órganos de gobierno y dirección es susceptible de mejora
La fiscalización analiza la implantación de 24 recomendaciones incluidas en dos informes de fiscalización aprobados en 2021 y 2022 y constata que el 68% de las del primero fueron cumplidas total o sustancialmente y el 50% de las del segundo, total o parcialmente.
El Pleno del Tribunal de Cuentas ha aprobado el Informe de fiscalización de seguimiento de las recomendaciones incluidas en los informes de fiscalización aprobados en los ejercicios 2021 y 2022 relativos a altos cargos y órganos de gobierno y dirección de diversas entidades del sector público estatal.
El informe concluye que, a finales de junio de 2026, el grado de cumplimiento de las recomendaciones formuladas “es susceptible de mejora”. La fiscalización analiza la aplicación de 24 recomendaciones de los dos informes, así como de las Resoluciones de la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas, a partir de 150 valoraciones realizadas entre marzo de 2021 y junio de 2026.
En el informe sobre indemnizaciones por cese de altos cargos y régimen retributivo de altos directivos, aprobado en 2021, el 68 % de las recomendaciones fueron cumplidas total o sustancialmente. Este porcentaje se eleva al 71% si se excluyen las que resultaron no aplicables.
En el informe sobre el sistema retributivo y la designación o contratación de los órganos de gobierno y dirección de las entidades del sector público empresarial estatal no financiero, aprobado en 2022, el 50% de las recomendaciones fueron cumplidas total o parcialmente. El porcentaje asciende al 63% al excluir las no aplicables y, además, un 9 % continúa en curso de implementación en cinco entidades.
El informe refleja diferencias relevantes en el grado de cumplimiento entre las entidades analizadas. Además, el Tribunal considera que los ámbitos con mayores dificultades para implantar las recomendaciones son: establecer mecanismos que aseguren una fijación y evaluación rigurosa de objetivos para la asignación de la retribución variable de la alta dirección, establecer instrumentos que garanticen la continuidad de la estrategia empresarial a pesar de la alta rotación en puestos directivos y adecuar las nóminas del personal directivo a los conceptos retributivos previstos en sus contratos.
Asimismo, el seguimiento de las Resoluciones de la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas refleja un grado de cumplimiento del 37,5%.

